Graña y Montero: ventas crecieron 6% durante tercer trimestre de 2018

Graña y Montero informó que, en el cuarto trimestre del 2018, registró un crecimiento interanual de 6% en sus ventas, a la vez que su backlog se incrementó en 10% y su deuda total se redujo en US$174 millones en el transcurso del mismo año.

Así, pese a que cerró el cerró el 2018 con pérdidas de S/74 millones y una caída de 2% en sus ingresos, todo indica que lo peor ya habría pasado para la principal constructora peruana. Así lo informó Semana Económica.

No obstante, la utilidad de la constructora se mantiene en terreno negativo. En el cuarto trimestre del año pasado registró pérdidas por S/110 millones. Ello se dio principalmente por una provisión realizada por la empresa ante posibles reparaciones civiles que tuviera que asumir la empresa en los casos Lava Jato y Club de la Construcción. “La gerencia ha estimado que el valor de la contingencia por los casos descritos anteriormente [IIRSA Sur y Línea 1 del Metro de Lima] no debería exceder de US$45.8 millones”, apunta la empresa en las notas a sus estados financieros.

El cierre de una era

En el 4T18 se cerró la venta a Engie Services de CAM, subsidiaria de servicios eléctricos de la constructora, por US$19 millones. Ésta fue la penúltima ‘víctima’ del plan de venta de activos no estratégicos iniciado por la empresa para saldar las deudas contraídas a causa de la anulación del Gasoducto Sur Peruano (GSP). La última será la venta de Adexus, que ya tendría en Advent a un postor interesado y estaría cerrada en un plazo de 120 días, anunció Luis Díaz Olivero, CEO de G&M, en el conference call de la constructora.

Los ingresos recibidos por la venta de CAM fueron abocados a la reducción de la deuda de la empresa, cuyo objetivo sería que ésta esté por debajo de US$600 millones. En el 4T18, la constructora terminó de pagar la deuda por la carta fianza Chubb que le fue ejecutada por el Ministerio de Energía y Minas en el 2016 por el GSP. Así, la deuda total de la empresa se redujo a US$654 millones, 21% menos que al cierre del 2017.

La constructora ha logrado fortalecer su cartera de proyectos gracias principalmente a la adjudicación de contratos con empresas mineras. Así, el backlog de la compañía cerró el 2018 en US$2,102 millones. Además, la constructora ha logrado captar nuevos proyectos a inicios del 2019: construirá una planta de concentración para el proyecto Quebrada Blanca Fase 2 en Chile por cerca de US$250 millones y un proyecto de mantenimiento y gestión vial en Arequipa por US$10 millones. Éste último es el primer contrato que la constructora gana con el Estado en más de un año.

Capital y negociaciones

El levantamiento de capital que inició la empresa en el cuarto trimestre llegaría a su fin en el transcurso de la próxima semana, cuando se cierre la colocación privada que hará la empresa. Al momento, se han logrado levantar US$42.6 millones, indicó Olivero. En diciembre, SEMANAecononómica reportó que una parte importante de dicho monto habría sido aportado por el family office Megeve, uno de los principales accionistas de Falabella.

Además, la empresa ya inició el trato directo con el Estado para la recuperación de su inversión en el GSP. El Estado mantiene una deuda por concepto de valor contable neto de los bienes de la concesión que debe ser pagada al concesionario, indicó en su momento la compañía por medio de un hecho de importancia. Al ser consultado por ello, Díaz Olivero admitió que ve poco probable que pueda llegarse a alguna solución en el proceso de trato directo y que esperaba se iniciara un arbitraje ante el CIADI en el transcurso del año.

*foto referencial

(BQO)