Baños portátiles: Saneamiento necesario en obra

También conocidos como baños químicos, estas cabinas de saneamiento portátiles son de uso obligatorio en los diversos proyectos de construcción a fin de satisfacer las necesidades básicas de los usuarios durante su jornada de trabajo.

Por lo general, los baños químicos son adoptados como la solución temporal más práctica y económica de las necesidades sanitarias de las personas en situaciones donde no existen y no es viable construir instalaciones permanentes de agua y drenaje.

Hechos de plástico o fibra de vidrio estos baños cuentan con pisos generalmente de material no absorbente, que permite la fácil limpieza de la cabina, la cual puede estar implementada de manera básica con solo urinario e inodoro, o con más comodidades como lavamanos, papel toalla, etc. Asimismo, tienen incorporado una tubería que se extiende hacia el techo a fin de mantener ventilado el lugar.

En cuanto a su mantenimiento, hay que señalar las consideraciones a tomar cuando se implementan, como la ubicación (superficie donde se coloquen), ya que deben ser revisados regularmente para evitar un posible rebose.

Estos baños portátiles deben tener una superficie interna útil de al menos 1 m2 y una altura interna mínima de 2 m, así como suficiente visibilidad interna. Cabe indicar que estos equipos pueden ser alquilados para el periodo de tiempo que dure una obra, el cual puede ser un par de semanas (cuando se trata de proyectos pequeños), o hasta 2 a 3 años si se trata de una megaestructura.

Dentro de las especificaciones técnicas la puerta de un baño portátil debe cerrarse automáticamente, contar con una señal de libre/ocupado; abrirse tanto desde el interior como el exterior, así como asegurarse desde el interior con llave o cerrojo; además de destrabarse desde el exterior en caso de emergencia.

BAÑOS PORTATILES