Cepal: Economía peruana crecería 2.7 % este año

CEPAL

En tanto, el Organismo multilateral estima que América Latina y El Caribe crecería 3.7 % este 2022.

La Comisión Económica para América Latina y el Caribe (Cepal) mantuvo su proyección de que la economía peruana crecería 2.7 % en el presente año, tal como también lo previó en octubre último.

El organismo multilateral informó que en el 2022 Venezuela se expandiría 12 %, seguido de Colombia (8 %), Uruguay (5.4 %), Argentina (4.9 %), Bolivia (3.5 %), Brasil (2.9 %), Ecuador (2.7 %), Chile (2.3 %) y Paraguay (-0.3 %).

En el siguiente año la Cepal prevé un crecimiento de 2.2 % para Perú, mientras que Venezuela crecería 5 %, Paraguay (4 %), Uruguay (2.9 %), Bolivia (2.9 %), Ecuador (2 %), Colombia (1.5 %), Argentina (1 %), Brasil (0.9 %) y Chile (-1.1 %).

Asimismo, la Cepal señaló que para el 2022 se espera un crecimiento de 3.7 % para América Latina y El Caribe, superior al indicado en octubre pasado (3.2 %), pero para el próximo año el organismo prevé que la desaceleración se acentúe en la región con una expansión de 1.3 %, en un contexto de incertidumbres externas y restricciones interna.

De acuerdo con el Balance Preliminar de las Economías de América Latina y El Caribe 2022, elaborado por la Cepal, las respuestas de política monetaria adoptadas a nivel mundial este año, ante el aumento de la inflación global, han provocado incrementos en la volatilidad financiera y en los niveles de aversión al riesgo y, por tanto, han inducido menores flujos de capital hacia economías emergentes, incluyendo las economías de la región.



“Pero la reducción que se espera en la inflación global para el 2023 tenderá a moderar los incrementos de las tasas de política monetaria de los principales bancos centrales”, refirió el organismo.

Según el documento, luego del dinamismo mostrado en el primer semestre del 2022, la actividad económica de la región se ha desacelerado, reflejando, por una parte, el agotamiento del efecto rebote en la recuperación del 2021 y, por otra, los efectos de las políticas monetarias restrictivas, mayores limitaciones del gasto fiscal, menores niveles de consumo e inversión y el deterioro del contexto externo.