Entibados metálicos

Empleados principalmente para las obras de saneamiento, líneas de luz eléctrica e instalaciones de redes de gas, los entibados metálicos se han convertido en la opción más segura para los trabajos de excavación. Este equipo tiene como objetivo, sostener los taludes laterales de una zanja para que el personal pueda realizar sus labores tranquilamente bajo varios metros de profundidad.

Un entibado es una estructura de contención provisional normalmente empleada en la estabilización de distintos tipos de zanjas temporales para la instalación de tuberías, cajones, cámaras, plantas elevadoras, estribos, bases de puentes, entre otros. Este sistema puede ser de madera o metálicos.

Estos últimos están compuestos por paredes verticales, largueros o marcos que se colocan dentro de las zanjas para mantener firmes los muros laterales. Dichos elementos se encargan de distribuir, transmitir y soportar las cargas generadas por el empuje lateral del suelo.

A diferencia de los entibados de madera, los metálicos suelen ser reutilizables y tiene como principal ventaja la rapidez en su instalación que permite acabar los trabajos en un menor tiempo porque que eleva la productividad, disminuyen el número de componentes, presentan mayor superficie de entibación y brindan una máxima seguridad a los trabajadores que se ubican en el interior de la obra. Este último punto es muy importante pues estas soluciones están diseñadas para soportar pesadas cargas laterales de terreno.

Adicionalmente, este equipamiento genera importantes ahorros en mano de obra, debido a que requiere solo de una o dos personas para realizar la entibación, mientras que en un proyecto donde se utilice métodos artesanales, se necesitarán de hasta cuatro trabajadores especializados.

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