Chile aumenta su consumo aparente de acero en 38%

En términos per cápita, el consumo aparente de acero cerró en 169 kilogramos, nivel que ubicó a Chile como los mayores consumidores de acero por habitante en Latinoamérica.

El Instituto Chileno del Acero, ICHA, informó que el consumo aparente de acero en Chile durante 2021 llegó a 3’283,000 toneladas.

Este resultado al cierre del año pasado significó un aumento del 38.7% con respecto al consumo registrado durante el 2020.

Para el ICHA, esta variación se debió, en parte, a los niveles de inversión en construcción registrados en 2021, que superaron los 687 millones de UF, equivalente a un 12.8% mayor al registrado en 2020.

Incluso, igualando la inversión en construcción de 2019, según el último informe publicado por la Cámara Chilena de la Construcción.

A lo anterior, de acuerdo con el portal de Alacero, se añadió los procesos de reposición de los niveles de inventarios de productos terminados.

Ello, luego de verse afectada la producción internacional y las importaciones de acero debido a la pandemia en el periodo anterior.

Detalles del consumo

En términos per cápita, el consumo aparente de acero en 2021 llegó a 169 kilogramos, lo que situó a Chile entre los mayores consumidores de acero por habitante en Latinoamérica.

Además, los aceros largos, que incluyen barras y perfiles, crecieron 23.3%, siendo su consumo aparente de 1’517,000 toneladas.

En tanto, los productos planos crecieron 56.3%, lo que significó un consumo aparente de un millón 743,000 toneladas.

Toma apuntes

El Consumo Aparente de Acero es la cantidad total de productos de acero laminado que resulta de la producción local, más las importaciones y descontadas las exportaciones del país, en un período determinado.

El Instituto Chileno del Acero es el principal referente técnico en Chile dedicado a impulsar el uso del acero en sus diversos formatos y aplicaciones.

Además, genera estudios, capacitaciones y publicaciones técnicas destinadas a resolver las necesidades de los distintos sectores económicos que utilizan el material.

También impulsa la industrialización, el desarrollo sostenible y la economía circular, a través de la colaboración pública privada.