Venta de viviendas nuevas sumaron 14,990 unidades en 2021

Liberación de AFP y CTS contribuyeron a impulsar la compra de estos bienes.

Las ventas de viviendas nuevas en Lima volvieron a crecer en el 2021 al sumar 14,990 unidades, cantidad mayor en 27% respecto al 2020, destacó el Departamento de Estudios Económicos del Scotiabank.

Refirió que esta cifra, brindada por la Asociación de Empresas Inmobiliarias del Perú (ASEI), estuvo por encima de la proyección de la entidad bancaria para 2021 de 14,000 unidades.

Refirió que este resultado se explicó en parte por una baja base de comparación tomando en cuenta la caída en ventas durante el segundo trimestre del 2020, debido a las restricciones de movilidad implementadas para contener el Covid-19. 

“A ello se sumó, el progresivo desarrollo de proyectos inmobiliarios, el uso de ahorros privados liberados -AFP, CTS- como parte de la cuota inicial y las campañas promocionales por parte de empresas inmobiliarias, incluso utilizando nuevas formas virtuales de impulsar la demanda”, precisó la entidad financiera. 

“Es así como la venta de viviendas para el 2021, en base a las cifras de la Asociación de Empresas Inmobiliarias del Perú (ASEI), estuvo levemente por encima de nuestra proyección”, agregó.

Nuevo Crédito Mivivienda

De otro lado, señaló que el resultado del 2021 incluye la alta colocación de créditos para la adquisición de viviendas sociales, en especial las financiadas a través del Nuevo Crédito Mivivienda, que alcanzó el número de préstamos otorgados más alto de los últimos ocho años. 

“Este resultado se explicó por las medidas dadas por el gobierno – aumento del Bono del Buen Pagador y reducción del monto de la cuota inicial- para mantener el dinamismo en la adquisición de viviendas sociales, y por el uso de ahorros privados como parte del pago inicial para acceder a una vivienda”, detalló.

Para el 2022 la entidad financiera prevé una relativa estabilidad en la venta de viviendas nuevas en Lima Metropolitana, debido a que la gradual recuperación del empleo y los ingresos que se prevén para el 2022, contribuirán a apuntalar la demanda; sin embargo el ruido político podría afectar la adquisición de activos de largo plazo como las viviendas.