BM: Tras pandemia carreras técnicas impulsarían empleo y economía en Latinoamérica

Son tres países latinoamericanos con una alta proporción de estudiantes matriculados en carreras técnicas: Colombia (31%), Perú (25%) y Chile (24%).

Un nuevo informe del Banco Mundial (BM) aseguró que las carreras técnicas pueden ser una herramienta útil beneficiar a un mayor número de personas y contribuir a generar rápidamente el capital humano necesario para la recuperación económica y el crecimiento en América latina y el Caribe tras la pandemia.

El vicepresidente del Banco Mundial para este lado de la región, Carlos Felipe Jaramillo, demandó a las naciones promover la expansión y mejor calidad de estos programas de educación superior, generalmente de dos o tres años.

“Las carreras técnicas superiores pueden desempeñar un rol importante en la recuperación al ayudar a superar la crisis de empleo y preparar a los individuos para el mundo del trabajo de hoy. En ese contexto, los países de la región deben promover el potencial transformador de estas”, afirmó el directivo.

Según el reporte, los beneficios salariales de este tipo de carreras son evidentes.

Los graduados de programas técnicos ganan en promedio regional hasta un 60% más que los graduados de escuela secundaria sin ninguna educación superior. Y ganan en el promedio regional un 25% más que quienes abandonan una carrera universitaria.

Además, registran menores tasas de desempleo y de empleo informal.

A pesar de estos beneficios, la proporción de estudiantes en educación superior matriculados en carreras técnicas es de 9% en promedio en América Latina y el Caribe, mucho más bajo que en otras regiones del mundo (34% en Asia Oriental y Pacífico, 30% en América del Norte, 21% África subsahariana, 18% en Europa y Asia Central).

El estudio mostró a tres países latinoamericanos con una alta proporción de estudiantes matriculados en carreras técnicas: Colombia (31%), Perú (25%) y Chile (24%).

El reporte muestra también que los estudiantes de carreras técnicas se gradúan en una proporción mayor (57%) que los estudiantes de carreras universitarias (46%).

«Los programas técnicos tienen importantes ventajas, entre ellas que los proveedores tienen la capacidad de reaccionar de manera rápida y flexible a las necesidades del mercado laboral, tienen una relación fluida con el sector privado y a menudo asisten a los estudiantes en sus búsquedas de trabajo”, dijo María Marta Ferreyra, economista senior del Banco Mundial y una de las autoras del informe.

Poca oferta

Sin embargo, la oferta de carreras técnicas en América Latina y el Caribe no tiene aún el desarrollo de otras regiones y su calidad es desigual.

En las últimas dos décadas, la tasa de matriculación a educación superior creció del 23% al 52%en la región, pero la variación mayor ocurrió en las carreras universitarias.

Esto ha hecho que el porcentaje de estudiantes de carreras técnicas en la educación superior sea en la actualidad de solo 9%, más bajo que en otras regiones del mundo (34% en los países de Asia Oriental y Pacífico, 30% en América del Norte, 21% en África subsahariana, 18% en Europa y Asia Central).

El BM sostuvo que para favorecer el crecimiento de los programas técnicos y una mejor calidad en su oferta educativa será crucial implementar las políticas apropiadas.

Esto permitirá a las carreras terciarias alcanzar su pleno potencial. Algunos ejemplos de estas políticas son la provisión y diseminación de información sobre los resultados, costos y beneficios de todos los programas; corregir las desigualdades de financiación entre los estudiantes y tipos de programas; hacer responsables a los programas por los resultados de los estudiantes, y facilitar la acumulación de credenciales y las trayectorias académicas flexibles.