Nuevo servicio de administración de juntas de resolución de disputas evitará controversias en contratos de obras

    • El Centro de Arbitraje de la CCL recalcó que así se resolverán eficientemente los conflictos, ahorrando tiempo y costos.

    Con el objetivo de contribuir con mayores inversiones en el sector construcción, el Centro de Arbitraje de la Cámara de Comercio de Lima (CCL), institución con mayor experiencia en la administración de arbitrajes en el Perú y de gran reconocimiento en América Latina, implementó su nuevo servicio de administración de Juntas de Resolución de Disputas (JRD).

    Este es un mecanismo eficaz y eficiente para prevenir y solucionar controversias en los contratos de ejecución de obras públicas y privadas de mediana y gran envergadura.

    El Centro de Arbitraje de la CCL explicó que las JRD actúan como un tercero neutral, independiente e imparcial a los protagonistas de la obra, como suelen ser el propietario, supervisor y contratista.

    Las obras se desarrollan de acuerdo a un cronograma propuesto por el contratista, mientras que el supervisor, contratado por el propietario, fiscaliza que el contratista cumpla con el tiempo, alcance, presupuesto y calidad ofrecidos.

    Sin embargo, en la mayoría de obras, el cronograma y alcance suelen modificarse debido a necesidades de la obra o cambios que surjan en su ejecución, generándose desacuerdos entre los protagonistas sobre la determinación de quién asumirá el costo por dichas variaciones. Aquí juegan un papel importante las JDR.

    Ventajas de las JRD

    Las JRD verifican el estado de la obra y los posibles desacuerdos que pudieran surgir a través del estudio de la información proporcionada, visitas al lugar de la obra y la celebración de reuniones y audiencias, previniendo desacuerdos mediante recomendaciones y, de generarse conflictos, resolviéndolos al emitir decisiones de cumplimiento obligatorio.

    Esta labor se hace de manera permanente y contemporánea al desarrollo del proyecto. Así se evitan retrasos o hasta la paralización de la obra, ahorrando tiempo y costos.

    De esta manera, las JDR previenen gastos generales e improductividades innecesarias y ayudan a que el cashflow del proyecto se mantenga dentro del mismo, evitando recurrir a costosos procedimientos de resolución de disputas posteriores.

    ¿Cómo se componen las JRD?

    De acuerdo a la Ley de Contrataciones del Estado, las JRD deben estar integradas por uno o más expertos, ingenieros, arquitectos o abogados con conocimiento técnico y legal en la ejecución de obras. Estos son llamados “adjudicadores” (nacionales e internacionales) y deben estar plenamente actualizados e informados respecto de cómo se va ejecutando la obra.

    El Centro de Arbitraje de la CCL intervendrá en la constitución de las JRD, realizando las acciones necesarias para que cumplan y ejerzan sus funciones de manera eficiente; coordinando sus actuaciones y fiscalizando la debida conducta procedimental, independencia e imparcialidad de las mismas hasta que terminen sus labores.