Aplicaciones móviles para pagos cuadriplican su uso en Perú

Las modalidades de pago en el Perú entre la población adulta internauta bancarizada (ABI) en el 2019 revelaron que el 22.7% de peruanos paga a través del móvil y el 11.5% usa aplicaciones de pago entre particulares, triplicando y cuadruplicando respectivamente, las cifras del año anterior, señaló el IX Informe de Tendencias de Medios de Pago, presentado por Minsait Payments.

Ante el descenso del uso de efectivo, que en el Perú registró una caída de 8.1 puntos porcentuales el último año, el smartphone como dispositivo de pago deja de tener una presencia marginal en las transacciones mensuales de la población ABI, evidenciando crecimientos significativos en un corto período de tiempo, según Minsait Payments.

Así en Perú, en el intervalo de un año, se  triplicó el uso del pago móvil en comercios físicos, alcanzando un 22.7% frente al 7.7% del 2018; mientras que en el caso del uso de aplicaciones móviles para pagos entre particulares se cuadriplicó, llegando a 11.5% frente al 2.7% del 2018, indicó.

En Latinoamérica

El director Comercial de Minsait Payments en Latinoamérica, Rafael Carrascoso, comentó que Perú ha sido el país de esta zona que hace un menor uso del efectivo mensualmente. “Esta realidad puede apreciarse al comparar la frecuencia de uso de moneda física en la población ABI de los países latinoamericanos analizados en el Informe”, dijo.

Añadió que el menor uso del efectivo se complementa con un mayor uso del pago móvil en comercio físico, el cual presenta un crecimiento en toda Latinoamérica, destacando Argentina (36.5%), México (30%), Colombia (24,9%) y Perú (22.7%).

El uso de aplicaciones de pago entre particulares también aumentó en todos los países latinoamericanos, dijo. Destacaron Colombia (24.4%), España (22.9%) y República Dominicana (18.1%), seguidos de Portugal (17.2%), Chile (15%), México (12.9%) y Perú (11.5%), agregó.

A nivel de Latinoamérica, el pago inApp es el medio más utilizado entre quienes usan dispositivos móviles y en esta modalidad de pago (inApp) el Perú registra un 57.9%, solo superado por México (61.7%) y República Dominicana (72%), refirió.

Este tipo de pago (inApp) se da a través de aplicaciones con las que cuentan algunos comercios, que permiten ingresar la tarjeta u otro medio de pago, realizando el pago directamente desde la aplicación sin pasar por caja, explicó.

Barreras por superar

La principal barrera al uso de dispositivos móviles como medio de pago en comercios físicos resultó ser la desconfianza de la población ABI peruana (31.6%), seguida por la limitante de que algunos establecimientos no dan la opción de pago móvil (19.8%) y el hecho de que los usuarios no encuentran necesario su uso (15.5%), según el Informe.

En el Perú, otra de las barreras fueron la falta de conexión permanente a internet en el dispositivo móvil (11.2%), la percepción de que es complicado (7.5%), el desconocimiento de esa modalidad (7%), el poco control del usuario sobre el gasto (4.3%) y, por último, el dispositivo móvil no cuenta con esa tecnología (1.6%).

A pesar de estas barreras, el Perú presenta un escenario propicio para el ingreso de los gigantes tecnológicos al sector financiero, pues casi la mitad de la población ABI cree que brindarían un mejor servicio. En Latinoamérica, estas barreras reflejan que el proceso de integración de esta tecnología en la región aún tiene un camino por recorrer.

El Informe de Minsait Payments contó con la colaboración de analistas financieros internacionales (AFI) e incluyó opiniones de más de 45 directivos del sector bancario, así como más de 4,000 encuestas a la población bancarizada de Argentina, Brasil, Chile, Colombia, Costa Rica, México, Perú y República Dominicana, en Latinoamérica; y de España, Portugal y Reino Unido, en Europa. Este último, país considerado un referente en el mercado.

En Perú, el estudio se realizó a una muestra de 400 peruanos pertenecientes a la población ABI, que corresponde al segmento de la población mayor de 18 años con acceso permanente a internet y que tiene contratado al menos un producto o servicio con un banco o institución financiera.

(Foto referencial)