Ministra Flor Pablo supervisa colegios con infraestructura en riesgo

En el marco de las acciones por el Buen Inicio del Año Escolar 2020, la ministra de Educación, Flor Pablo Medina, realizó un recorrido por tres instituciones educativas de Villa María del Triunfo con la finalidad de constatar las deficiencias de infraestructura y atender los requerimientos, previo al inicio de clases escolares, programado para el próximo 16 de marzo.

En compañía de la titular de la Dirección Regional de Lima Metropolitana, Killa Miranda, y del director de la UGEL N° 1, Luis Yataco, la ministra visitó las instituciones educativas 7106 Villa de Lima Tambo, 7055 Túpac Amaru y 7088 Gerónimo Caferata, donde pudo constatar el alto riesgo de vulnerabilidad.

La institución educativa 7106 Villa de Lima Tambo, que atiende a 1250 estudiantes de primaria y secundaria, tiene un pabellón en alto riesgo y requiere la instalación de ocho módulos educativos.

Con una población de 1800 escolares de inicial, primaria y secundaria, la I. E. 7055 Túpac Amaru cuenta con un pabellón que ha sido declarado en alto riesgo, razón por la cual ha solicitado la implementación de seis módulos.

Uno de los pabellones de la I. E. 7088 Gerónimo Caferata, donde estudian 800 alumnos de primaria y secundaria, también se encuentra en riesgo. Las autoridades del colegio han solicitado cinco módulos educativos, aunque por falta de espacio se tendría que demoler el pabellón que presenta deficiencias.

La ministra Flor Pablo manifestó que propósito de la visita es conocer las deficiencias de estas instituciones educativas y facilitarles módulos temporales que permitan el Buen Inicio del Año Escolar 2020.

Sostuvo que ocho de cada diez escuelas necesitan algún tipo de intervención en su infraestructura. “Mientras vayamos cerrando esta brecha, tenemos que pensar en fórmulas que garanticen que nuestros niños y jóvenes estudien en escuelas seguras. Esa es una prioridad”, dijo.

Flor Pablo aseguró que el Ministerio de Educación continúa trabajando estrategias no solo para asegurar módulos educativos temporales a través del Programa Nacional de Infraestructura (Pronied), sino también a partir del concurso y la colaboración de otros sectores preocupados por la mejora de la educación, como los gobiernos regionales y locales, y la propia empresa privada.