Scotiabank prevé un crecimiento del PBI peruano de 2,3% para 2019

Con el resultado de setiembre el Producto Bruto Interno (PBI) de Perú acumuló una expansión de 3% durante el tercer trimestre, mayor al 1,2% del segundo, señaló el Scotiabank en su último reporte semanal.

“No obstante, prevemos para el cuarto trimestre un crecimiento de alrededor de 2,5%, con lo que cerraríamos el 2019 con un crecimiento de 2,3%”, indicó en el documento.

El menor dinamismo respecto al tercer trimestre obedecería básicamente a un efecto base (el PBI creció 4,7% en el cuarto trimestre de 2018 versus 2,5% del tercer trimestre del mismo año).

También influyó una producción minera menor a la esperada, explicada en parte por las protestas sociales que impiden el normal desarrollo de algunas minas en el sur del país.

Lo anterior podría ser parcialmente compensado por un crecimiento del sector pesca mayor al inicialmente previsto, puesto que la cuota de captura de anchoveta fijada para la segunda campaña es superior en 32% a la del año anterior.

Este efecto sería particularmente visible en noviembre, debido a los mayores días de pesca respecto al 2018, lo que permitiría que este sea el mes de mayor crecimiento de la actividad económica durante el cuatro trimestre de 2019.

Setiembre

El PBI creció 2,2% en setiembre, muy por debajo del 2,6% esperado por el consenso de analistas y de nuestro estimado de 2,8%, apuntó el Scotiabank.

Con este resultado el PBI acumuló una expansión de 2,2% durante los primeros nueve meses del año, según cifras oficiales del INEI.

“Si bien esperábamos un menor ritmo de actividad económica en setiembre respecto a lo registrado en julio (3,3%) y agosto (3,4%), el resultado del PBI fue decepcionante, pues no solo se confirmó el retroceso de los sectores primarios sino también que la incipiente aceleración de los sectores no primarios registrada desde junio perdió fuerza en setiembre”, agregó el reporte.

La caída de los sectores primarios fue liderada por minería e hidrocarburos (-3,4%) debido a la tendencia decreciente de la producción minera (-4,9%) en particular oro -por menores leyes de mineral-, cobre -debido a protestas sociales que impidieron el normal desempeño de minas como Las Bambas y Cerro Verde- y molibdeno.

Por su parte, el sector agropecuario (+0,9%) se vio beneficiado del dinamismo del subsector pecuario -ante la mayor oferta avícola- puesto que el subsector agrícola mostró su tercera caída en los últimos cuatro meses ante la menor cosecha de cultivos destinados al mercado interno.

Finalmente, la pesca (+14,3%) tuvo una evolución positiva gracias a la mayor captura de especies destinadas al Consumo Humano Directo (CHD).

Por su parte, los sectores no primarios mostraron un crecimiento de 3,2% en setiembre, su menor expansión de los últimos cuatro meses.

Las actividades que registraron un menor dinamismo fueron construcción (+3,8%), afectada por el estancamiento de la inversión pública en infraestructura-; y servicios (+3,7%), ante el menor dinamismo de rubros como alojamiento y restaurante -luego del alza temporal por efecto de los panamericanos Lima 2019- y servicios prestados a empresas -ante el menor dinamismo de la demanda interna-.

Solo comercio (+3,4%) reportó una ligera aceleración como consecuencia de la recuperación de la venta de vehículos nuevos.