En 2014 se registró la menor venta de viviendas en cuatro años

Según medición de Capeco en Lima y Callao, la caída de venta de viviendas fue de 23,8% frente al año anterior

La vivienda de menor precio en Lima cuesta US$19.643 y está en Villa María del Triunfo, mientras que la más costosa está en San Isidro, mide 550 m2 y vale US$2,8 millones. Ambas muestran los extremos de un mercado inmobiliario que el año pasado vendió solo 16.930 unidades y que, comparado con el año previo, cayó 23,8%, la cifra más baja desde el 2010, según el estudio “El mercado de edificaciones urbanas en Lima Metropolitana y el Callao”, elaborado por la Cámara Peruana de la Construcción (Capeco).

 

Para Roberto Bragagnini, presidente de la Asociación de Empresas Inmobiliarias del Perú (ASEI), esta caída se debe, además de a una mayor dificultad para acceder a créditos, a que entre la gente ha dominado la sensación de que es mejor no comprar ahora, que hay que esperar a que ocurra algo que baje los precios. “Ha habido una expectativa negativa, por falta de información la gente ha sido más cauta para tomar la decisión”, sostiene.

 

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A pesar de eso, Bragagnini es optimista con lo que ocurra el 2015, porque se espera un crecimiento del PBI nacional y el sector inmobiliario está muy atado a esa cifra. Además hay iniciativas públicas para agilizar el otorgamiento de créditos, y por otro lado el cliente notará que los precios no subirán.

 

EN RUTAS DISTINTAS

De acuerdo con Capeco, la mayor cantidad de proyectos en oferta está en los distritos de Lima moderna (Jesús María, Lince, Magdalena del Mar, San Miguel, entre otros) con un precio promedio que supera los US$100 mil. Sin embargo, el 36% de la demanda insatisfecha mira para otro lado: se concentra en viviendas de menos de US$30 mil, una oferta que casi no existe en la capital.

 

Este descalce entre oferta y demanda es un factor de peso en la menor venta. Las inmobiliarias se han enfocado en desarrollar proyectos para los segmentos A y B, porque sus unidades mantienen un alto valor y los clientes no tienen problemas de financiamiento. Sin embargo, se construye poco para los segmentos C y D, porque estos clientes carecen de ingresos formales que sustenten su capacidad de pago y porque se necesitan mayores espaldas financieras para levantar proyectos multifamiliares de gran magnitud. A esto hay que añadir el precio elevado de los terrenos, la menor habilitación de suelo urbano y la falta de redes de agua y saneamiento.

 

TARDÍA RECUPERACIÓN

Hasta el tercer trimestre la consultora Tinsa, que mide el ingreso de departamentos nuevos al mercado, había sumado más de 8.300 unidades vendidas. Asumiendo que se mantuvo esta tendencia, el 2014 cerró, según Tinsa, en cerca de 11 mil, casi un 27% menos que sus cifras del 2013, con lo cual tanto la medición de Tinsa como la de Capeco coinciden en el porcentaje de caída del sector.

 

Eduardo Fiestas, gerente comercial de Tinsa, cree que este año sí habrá un crecimiento de al menos 10% con respecto al 2014, pero el reto está en desarrollar productos para todos los segmentos.

 

Sin embargo, no se volverá a las mejores cifras del mercado tan pronto. La expectativa está puesta en el 2016, aunque al ser un año electoral quizá haya contratiempos.

 

Fuente: El Comercio